
Un golazo de Dani Alves salvó del apuro a Brasil, que durante casi todo dio a Sudáfrica más oportunidades de las previstas y jugó con fuego. No se quemó gracias al lateral del Barcelona, al que le bastaron seis minutos en el campo para demostrar la clase de jugador que es, uno decisivo. La canarinha jugará la final de la Copa Confederaciones frente a Estados Unidos, a la que ya derrotó en la primera fase de forma contundente. Sobre el Ellis Park planeó la derrota de España frente a los norteamericanos, pero apareció el trallazo de Dani Alves de falta directa para derribar a los anfitriones. La campeona sigue y es más que favorita para revalidar el título.

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