
El Barcelona es el actual campeón de
la Champions, pero cuando un equipo como el Inter juega en su casa, con independencia del rival, debe mostrarse, arriesgar, buscar la portería contraria, pero nada de eso. Guardiola fue fiel a su estilo. Mourinho también. En todo momento el Barcelona dominó el juego, buscando el gol y dejar tocado a su principal enemigo para quedar primero de grupo, pero no fue suficiente para romper el empate a cero. No hubo color aunque los azulgrana no están todavía con el punto genial de la pasada temporada. ¿Ausencia de ambición tras ganar todo? No creo. Me da que es lo mismo de hace un año: forma progresiva y calendario estudiado al detalle para ir mostrando lo mejor con el paso de los partidos. El Inter del ex madridista
Sneijder tiene pinta de volver a ser lo mismo de los últimos cuatro años, es decir, el mejor en Italia, uno más en Europa.
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