
El Mallorca sigue empeñado en convertirse el equipo revelación esta temporada. Tras ganar al Xerez y empatar en El Madrigal, a los de Manzano les tocó golear a un Tenerife que fuera de su isla se mostró como un equipo sin ideas.
Los bermellones no tuvieron una pretemporada fácil pero se han propuesto tener una campaña tranquila e ilusionante. En esta ocasión tenían enfrente al Tenerife, un recién ascendido sí, pero jugaron con él como si fueran los malotes del colegio y los canarios acabaran de llegar a la escuela.
En todas las líneas la superioridad balear era clara. Los defensas solventaban el poco trabajo que tenían, los puntas llevaban de cabeza a los canarios y los medios, liderados por Borja Valero, triangulaban una y otra vez sin que los canarios olieran el esférico.
De esta forma, las jugadas de peligro no tardaron en llegar. A los seis minutos, Josemi, que se creció y llegó hasta el área rival tras dejar atrás a dos rivales, disparó muy alto demostrando que el gol no es su punto fuerte y sólo diez minutos después, tras una gran intervención de Aragoneses a remate de Aduriz, Mario Suárez demostró al Tenerife la diferencia entre la Liga Adelante y la BBVA.
El medio local, encontró un balón suelto en el área después de que Aragoneses no pudiera atrapar el esférico y mandó el cuero al fondo de la red. Llegaba el primero pese a las protestas del meta rival sobre una posible falta.

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