
España destrozó a Tahití en su debut en el Mundial sub 20 de Egipto. Una victoria tan cómoda que obliga a repasar los rivales a los que los oceánicos dejaron en el camino para llegar a este torneo. Se trata de Nueva Zelanda, Fiyi y Nueva Caledonia, lo cual explica el nivel que dieron los chavales de Charbonnier. Lo que debería explicar la FIFA son los motivos para asignar una plaza fija a Oceanía cuando Australia juega las eliminatorias en Asia.
Pero eso es otro análisis, que no debe enturbiar el excelente partido realizado por España. Los de Milla supieron explotar la tremenda velocidad de Aarón, Jordi Alba y N'Sue para desarbolar desde el inicio la defensa de Tahití, que se suicidó presionando arriba. Además, tuvieron puntería, de forma que en el minuto 17 ya ganaban 3-0, dos tantos de Aarón y otro de N'sue, que antes de descanso firmó el cuarto. Casi ni hizo falta que Parejo y Fran Mérida mostraran unas gotas de su gran calidad. Al resto, le valió con estar correctos y no menospreciar al rival.
En la segunda parte no jugó Aarón, que había llegado al descanso tocado y con una tarjeta, y Tahití evitó una goleada más escandalosa. No es que España bajara el pistón, es que su rival acumuló más hombres atrás y dificultó un poco más las ocasiones de gol. Aún así, en los últimos minutos Fran Mérida y Kike tuvieron oportunidad de aumentar la cuenta y cerrar un estreno ideal.
Pese a la goleada, los de Milla no pueden relajarse: el lunes (16:00 horas) se enfrentan a una Nigeria que puede ser aún más peligrosa tras caer ante Venezuela en el estreno. Seguro que los africanos exigen mucho más a una España que está capacitada para ganar a cualquiera

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