
Rafael Nadal formalizó el trámite ante Nicolás Almagro (7-5, 6-4 y 6-4) y fijó su estancia en los octavos de final del Abierto de Estados Unidos, pero levantó la incertidumbre competitiva a su alrededor y despertó de nuevo la inquietud sobre su estado físico. La imagen del duelo español, que terminó por ampliar a cuatro la representación hispana en la cuarta ronda del torneo, reveló a los dos tenistas tumbados en el suelo antes del cuarto juego del tercer set, atendidos de distintas dolencias. Almagro aprovechó para que le atendieran en la espalda, pero antes, el tercer jugador del mundo encendió las alarmas cuando solicitó la presencia del fisioterapeuta de la ATP Michal Novotni.
Nadal, que jugará en octavos ante el ganador del partido entre el francés Gael Monfils y el argentino José Acasuso, solventó el trámite en una jornada fructífera para el tenis español. Su victoria se unió a la de Juan Carlos Ferrero frente al galo Gilles Simon (1-6, 6-4, 7-6 (5), 1-0 y retirada), que junto Fernando Verdasco y Tommy Robredo elevan a cuatro los hispanos en la cuarta ronda. Igual que en el 2007, un momento sin precedentes en este torneo.

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