
El Albacete cosechó su cuarto empate consecutivo ante un Rayo que controló un encuentro marcado por la orgía de tarjetas amarillas, hasta diez, que mostró Lizondo Cortés.
Los primeros instantes del encuentro fueron de dominio rayista. En un saque de esquina, a los dos minutos, Aganzo estuvo a punto de marcar el primero pero Cabrero estuvo providencial.

No hay comentarios:
Publicar un comentario