
El año casi perfecto
La redención surtió efecto. Durante la temporada 2000-01, Iverson lideró a su equipo a ganar en los diez primeros partidos de Liga Regular, y fue nombrado titular en el All-Star Game, donde ya ganó el MVP. Los Sixers registraron un récord de 56-26, el mejor de la Conferencia Este. AI promedió un récord personal hasta entonces de 31’1 puntos, ganando su segundo título de máximo anotador. Fue además, el mejor ‘ladrón’ de la competición con 2’5 robos por noche.
Pero el premio de los premios lo recibió una vez finalizada la ‘Regular Season’. Conquistó un MVP más que merecido y, consecuentemente, formó parte del primer quinteto de la Liga. Brown también obtuvo su recompensa: fue elegido como entrenador del año. Y dos compañeros suyos tampoco se quedaron atrás. Mutombo recibió su cuarta designación como defensor del año y Aaron Mckie fue el mejor sexto hombre.
En los playoffs, los Sixers vencieron a los Pacers (3-1) en la primera ronda, tomándose cumplida venganza de lo acontecido en los dos años anteriores. Vince Carter se plantó con su Raptors en las semifinales del Este. La serie se fue a los siete partidos. En el quinto, Allen deleitó a su público con 52 puntos en una actuación magistral. En el séptimo y definitivo, el ex de North Caroline erró un último tiro que, de entrar, habría mandado al traste todas las aspiraciones de Philadelphia.

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