
El Sevilla, vigente campeón de la Copa del Rey, cumplió el trámite después del 0-4 que logró en la ida de los dieciseisavos de final en el campo del Real Unión de Irún y, con un equipo plagado de suplentes y jugadores del filial, volvió a golear (6-1) para redondear con éxito el pase a los octavos.
Avisó en las vísperas el técnico del conjunto guipuzcoano, Álvaro Cervera, que llegaban al Sánchez Pizjuán sin ninguna presión después del resultado de la ida, pero por ello también con muchas ganas de dejar un buen sabor de boca, aunque, después de un inicio prometedor, se apagó y no fue rival para el Sevilla.

No hay comentarios:
Publicar un comentario