
El Olympique de Marsella se clasificó hoy brillantemente para la segunda fase de la Liga de Campeones al avasallar al Spartak Moscú (0-3) en un partido que se disputó con una temperatura de varios grados bajo cero.
Los franceses no necesitaron grandes alardes para derrotar al Spartak de Valeri Karpin, que echó mucho de menos a su cerebro, el brasileño Alex, razón por lo que su equipo fue como un pollo sin cabeza.
El Marsella salió a por todas desde el primer minuto y el pequeño Valbuena, que marcó contra Inglaterra en su regreso a la selección francesa, abrió la cuenta con un golazo.

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