
El Getafe recupera credibilidad tras reaparecer en el Sánchez Pizjuán y dar la vuelta a un partido (1-3) que comenzó regalando y que finalizó arengado por la posible destitución de su técnico . El Sevilla, muy flojo, volvió a naufragar en casa ante un rival inferior en plantilla, como ante el Mallorca, y se fue despedido con pitos, tras ofrecer una nueva versión descafeinada.
La primera parte se tradujo sólo en tres acciones. Una, en el primer minuto, para Manu del Moral, que se quedó escorado tras esquivar a Palop y definió al lateral de la red. Igual que en Valencia, el Getafe empezó perdonando y a continuación, desapareció. Un punterazo de Romaric tras dos paredes entre Capel y Kanouté fue también el escaso bagaje de un Sevilla en el que no parecía hacer efecto la bronca semanal de Manzano.

No hay comentarios:
Publicar un comentario