
El Madrid recuperó el rodillo. Llevaba toda la temporada perdido, y lo fue a encontrar en uno de los duelos más calientes del año. Incendió Mestalla con una exhibición que recordó a las de sus mejores meses del pasado curso, demoliendo a un Valencia que pagó muy cara su defensa adelantada ante tres jugadores demoledores: el eterno Cristiano, el finísimo Özil y, por fin, el hiperactivo Di María.

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