
El conjunto griego sumó su primera victoria en la segunda fase del Eurobasket, pero, moralmente, el triunfo fue para Alemania. Hasta el momento, ningún equipo había sido capaz de complicar un partido a Grecia de la manera en que lo ha hecho el combinado alemán, sin duda la revelación del torneo. Y es que pese a dominar en el marcador durante todo el choque, Grecia no fue capaz de despegarse en ningún momento y, a falta de 5 minutos para el final, tan sólo mandaban por 6 puntos.
Los hombres de Dick Bauermann conforman un equipo insultantemente joven que en Polonia ha aprendido a jugar sin Nowitzki. Además, en el puesto de base han encontrado una joya de nombre impronunciable (Schaffartzik) que con su letal tiro de larga distancia es capaz de desatascar partidos cuando el asunto se aprieta. Ante Grecia, el principal problema que se encontraron estaba en la zona y era enorme, incluso para las torres alemanas (Pleiss, Ohlbrecht y Femerling).
Sofoklis Schortsanitis ha vuelto a su mejor nivel, aquél que le llevó a brillar en el Mundial de Japón hace dos años, y se ha convertido en un factor diferencial capaz de desequilibrar cualquier encuentro. Su influencia en el juego es brutal y va más allá de los puntos que anota.Cuando Grecia se acercó en el marcador, un bloqueo suyo permitió a Spanoulis anotar un triple completamente solo. Y así, cuando está en forma, es muy difícil pararle. En la primera mitad, Alemania impuso un juego rápido para contrarrestarle, pero en la segunda se hizo el dueño del partido.
