Avisó Juande Ramos de que el partido, y hasta la eliminatoria, podía decidirse por un pequeño detalle, y éste cayó del lado del Liverpool. Ese pequeño detalle resultó ser que un tipo de poco más de 1,70 se elevara entre la defensa y cabecera una falta lateral. Pero conviene no perder de vista el origen del tanto, otro pequeño detalle. Heinze cometió una falta tan clara como innecesaria en el lateral del área. Lo que parecía un error sin más resultó un fallo que puede resultar crucial al término de la eliminatoria.Hasta ese momento, y también después, fue un partido áspero, muy táctico, como cabía esperar de un duelo Juande-Benítez. Los espacios escasearon y los dos equipos dieron un curso de cómo defender, en especial el Liverpool. El aficionado medio seguramente paga para ver otra cosa, un fútbol más alegre, pero hay que reconocerle a Benítez que su equipo funciona como un reloj, y eso que le faltaba su estrella, Gerrard. Especialmente brillante estuvo su pareja de mediocentros, Xabi Alonso y Mascherano. El argentino se sobraría solo jugando en esa posición, pero el español entiende tan bien el puesto que es obligatorio ponerle. Por primera vez desde que llegó, Lass pareció vulgar.
El Madrid quiso agarrarse a Robben, pero el Liverpool también tenía estudiado eso. Riera estuvo casi más pendiente de ayudar a Fabio Aurelio que de encarar a Sergio Ramos. El holandés creó las ocasiones más peligrosas del Madrid, pero siempre desde fuera del área. Los de Benítez no le permitieron más, ni a él ni a nadie. El único remate con cierto peligro de los blancos en el área fue uno de Raúl con la derecha a los seis minutos, lo que habla del perfecto ejercicio defensivo de su rival.
Tampoco fue malo el del Madrid, aunque Casillas vivió más sobresaltos que Reina. En la primera parte le ganó un mano a mano a Fernando Torres, algo ya habitual cuando ambos se cruzan. El madrileño volvió a estar desacertado en el Bernabéu, sobre todo cuando se lesionó el tobillo antes de la media hora. Quiza lo único que se le puede reprochar a Benítez en todo el partido es haberle mantenido hasta bien entrada la segunda parte, pues el 'Niño' se le vio cojeando y mermado, ni siquiera corría a los desmarques. Pepe le contuvo bien antes de la lesión y sin ningún problema después de la misma.

No hay comentarios:
Publicar un comentario