
El Arsenal y el Manchester United enseñaron sus mejores credenciales para comenzar su mandato en la Premier con sendas goleadas ante el Portsmouth (4-1) y el Wigan (0-5). Los 'gunners' fueron una apisonadora en el Emirates con Cesc tirando de galones y los 'red devils' tuvieron que recurrir de nuevo a Rooney para encarrilar un difícil encuentro ante los 'Latics' de Roberto Martínez.
Especialmente brillante fue el triunfo de los de Wenger. Cierto es que enfrente estaba un dubitativo 'Pompey', aún en proceso de reconstrucción y con una plantilla que le obligará a pelear por la permanencia. Pero la 'teórica' debilidad del conjunto de Paul Hart no debería restar méritos a lo logrado por los 'gunners'.
Cesc fue sustituido en el descanso por Ramsey y Fran Mérida entró al campo a falta de veinte minutos para el final.
Wenger optó por un trivote en el mediocampo con Cesc, Diaby y Denilson, Arshavin como mediapunta y Van Persie y Eduardo da Silva en punta. El brasileño demostró que será uno de los hombres a seguir en este Arsenal al crear la jugada del primer tanto, obra de Diaby, con un excelente autopase. El francés definió a la perfección y volvió a acertar en otro contraataque 'gunner' iniciado, una vez más, con un pase magistral de Fábregas.
Kaboul recortaba distancias con un polémico tanto al filo del descanso y devolvía una aparente incertidumbre al encuentro, sino en lo visto sobre el Emirates, sí al menos en el marcador. Wenger sustituyó a Cesc, lesionado, en el descanso para dar el mando al joven Ramsey, que no defraudó y cerró la goleada. Antes, Gallas restablecía el orden con un tanto algo afortunado a la salida de una falta. Wenger seguía a lo suyo y volvía a confiar en Fran Mérida para el tramo final del encuentro.
Rooney resuelve la 'papeleta'
Mayores apuros sufrió el United de Alex Ferguson en su visita al JJB Stadium. Los 'Latics' de Roberto Martínez se antojaban una prueba dura para los 'red devils' y así fue, al menos hasta que apareció Rooney, concienciado de su papel principal tras la marcha de Cristiano Ronaldo.
El United comenzó fuerte, con ocasiones claras y dominando con claridad el choque. Las ausencias de Ferdinand y Carrick no parecían hacer mella en el once ideado por Ferguson. Kirkland era el gran protagonista del Wigan con sus intervenciones, que espolearon a los suyos en el tramo final de la primera mitad.
Koumas o Turner estuvieron a punto de sorprender a Foster pero fue Rooney el primero en acertar con el marco contrario. Un buen centro del ecuatoriano Valencia lo envió en punta inglés a la red. Rodallega pudo empatar casi en la siguiente jugada, pero el perdón del colombiano lo castigó Berbatov un minuto después.
Con el partido encarrilado, los 'Latics' perdieron la fe y Rooney se encargó de sentenciar. Visto el panorama, Roberto Martínez optó por mover el banquillo mientras el United se gustaba con un tanto de Owen y un gran libre directo de Nani.
Una goleada que sirve para disipar las dudas del inicio de los 'red devils' pero que resulta cuanto menos engañosa a tenor de lo visto en el terreno de los 'Latics'.

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