
El Twente Entschede derrotó a domicilio por 2-0 al Werder Bremen, una victoria que le mantiene con vida en la Liga de Campeones pero que, por el contrario, acabó con las últimas esperanzas del equipo alemán de seguir en la competición. Es último del Grupo A, con sólo dos puntos.
El compromiso se presentó desde el comienzo como un partido abierto, con ocasiones para los dos equipos. El Bremen era el que hacía el desgaste ofensivo, ante un Twente muy bien parado atrás y que no se limitaba a defenderse, sino que lanzaba insistentemente peligrosas jugadas de contragolpe.
El equipo alemán, marcado por las bajas, tenía una defensa completamente improvisada, con Frings como central, y eso le hacía aún más vulnerable a los contragolpes holandeses.

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