
España mantuvo su imbatibilidad en su preparación para el Europeo tras vencer en un partido disputado a Polonia (88-83). Los ÑBA sufrieron y vieron como su rival le daba la vuelta al partido en el tramo final. Fue entonces cuando apareció Navarro y sus 'bombas' reventaron la oposición polaca.
Se presagiaba otro paseo de los chicos de Scariolo por el Príncipe Felipe de Zaragoza. Polonia prometía lucha, pero ni los pronósticos más optimistas habrían firmado un final tan emocionante e igualado. Disputado hasta que quiso España, o al menos esa sensación daba.

