
Llegó la Champions y el Barcelona no reaccionó ante las dudas generadas en las últimas fechas. Continuó a la deriva en Gerland y sólo el oportunismo de Henry y la falta de puntería del Lyon evitó un resultado adverso. Juninho y un errático Valdés provocaron el tanto galo y mostraron los fallos de fábrica de una aparente máquina perfecta culé. Los de Guardiola salieron vivos y con un valioso empate que les otorga cierta ventaja para el partido de vuelta, donde, esperemos que el equipo catalán recupere su fútbol preciosista de la primera mitad de temporada.
Realmente lo de hoy en territorio francés fue la primera ocasión en que verdaderamente ponían a prueba la fortaleza del 'Pep Team'. Y salió debilitado. No por el resultado, sí por la sensación de que a este equipo le falta por mejorar, al menos para conquistar esta Champions. De todos modos, que nadie se lleve a engaño. Este Lyon es mucho mejor de lo que se comenta, y lo demostró con una primera mitad apabullante, espoleada por otro fallo garrafal de Valdés. Porque los primeros minutos, hasta el tanto de Juninho, mostaron a un Barcelona dominante y un Lyon respetuoso y temeroso del potencial azulgrana.
Benzema lidera el asedio
Estaban sobre aviso los pupilos de Guardiola: las faltas de Juninho y la velocidad y pegada de Benzema, los grandes peligros de este Lyon. Pues si a esto se le suma los incansables Toulalan y Makoun y las eléctricas internadas de Ederson y Keita, encontramos el por qué de los apuros del Barça durante los primeros 45 minutos. El capitán del Lyon lanzó a los siete minutos una falta lateral que se tragó, literalmente, Valdés. El conjunto azulgrana se acongojó y los de Puel se viniero arriba. Así de sencillo.

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